
La correcta nutrición en la vejez es tan importante como en la infancia, pero el tema está en el hecho de cambiar los malos hábitos alimenticios en las personas mayores.
La modificación en la dieta de los abuelos tiene que ser pausada para que poco a poco se habitúen a los nuevos alimentos y no cometan transgresiones. Por otro lado se los debe vigilar para que no excluyan alimentos que pueden comer –si bien no a diario- pero sí ocasionalmente.
Los médicos afirman que los ancianos de entre 80 y 85 años sólo necesitan 1600 kcal diarias, es importante que en esta etapa no se excedan de ellas ya que la obesidad es un mal recurrente por la disminución del metabolismo basal como de la actividad física.
Nutrientes indispensables:
Hidratos de carbono: 60 % de la dieta (pastas, pan, cereales, etc.)
Proteínas: 15- 20 % del las Kcal totales de la dieta (carnes magras, huevos, soja, etc)
Lípidos: 20 ó 25 % del total de la dieta diaria. Especialmente los ácidos grasos poliinsaturados (aceites crudos uva, maíz, oliva).
Fibras: es necesario que comen abundantes raciones de frutas y verduras.
Vitaminas y Minerales: sobre todo calcio y alimentos ricos en vitamina B.
Agua: 2 litros en invierno y 3 en verano. Dentro de los líquidos, además del agua, entran las infusiones, licuados, zumos naturales, etc.
Referido: Cuidadoresdeancianos